Es muy tarde aquí
miro por la ventana y ya ni autos pasan por estos lados.
Soplo el vidrio y me apronto a escribir en la ventana
HELP…Miro hacia mi cama y ahí estas, durmiendo…
Siento un leve movimiento y me acuesto a tu lado,
con mis dedos despejo tu pelo y con mi boca recorro lentamente tu...
cuerpo.
Me abrazas en silencio y sigues tocándome en tus sueños.
Cuando por fin te despiertas, tus caricias y besos me llenan por completo
tus manos me recorren tímidamente y tus besos sigo sintiendo muy fuerte.
Un segundo más y no se como explicar, la noche se iba volviendo mas larga de lo habitual.
Con un suave beso me hundí en ti y con un abrazo tuyo supe que esta noche no tendría fin.
Solo deja que nuestros cuerpos hablen, que mi boca te recorra, que mis besos sean los que toquen tu corazón y mis manos te envuelvan tierna mente hacia mi pecho.
Para el tiempo, solo quiero sentir como descansas por fin en mi.
Mientras posas tu cabeza en mis pechos húmedos, la luz vuelve, el amanecer despierta, la noche se retira en silencio, dejándonos solos, pensando en todo aquello.
La luz cala por la ventana y te muestro lo que escribí antes de entregarme a ti.
Claramente podías ver “HELP” en el vidrio empañado por el sudor que nos envolvió.
Te abrazo más a mi, te hablo al oído la idea de sentirte siempre mía, mientras me besas y tus manos me acercan más a tu cuerpo, vas cerrando tus ojos, estas cansada.
Solamente te observo en silencio, el sueño te consume y a la vez te protejo.
Estas a mi lado, estas en mi cuerpo y aunque en pocas horas más te irás, llevarás mi nombre, mis besos y mi cuerpo.
Duerme mi amor!, ya no tengo miedo a la distancia, esta noche el amor nos demostró que a pesar de todo, el fuego que nos separaba es el que nos unió.
Ya nada nos podrá destruir, esta noche me entregué a ti, como nunca lo pensé como nunca lo imaginé.
Ahora abrázame y déjame descansar mas rato despertaremos juntos, bañados por la sangre y el sudor, mi sangre que te di sin preguntar y tu sudor que derramaste sobre mi.
El resultado de una noche de amor, donde no me arrepiento de a tu lado haber visto lo que con nadie jamás vi.
“HELP” ya no se ve en el vidrio, el sol se alzó sobre él.
Pero en nuestros cuerpos quedó una marca que ni el tiempo la podrá borrar, quedaron tus besos y tus manos, quedo tu sudor en mi pecho, cuando agotado te recostabas sobre mi, después de haberme abierto hacía ti.
0 Comentarios